Testimonio Daniela León

Daniela LeónSi tú crees, el milagro te alcanzará…

Daniela León es una mujer de mediana edad, que ha asistido a Marcha de Gloria desde hace 15 años y ha servido año tras año fielmente.

“Donde nos han puesto, ahí hemos estado” dijo Daniela.

El 2016 fue la excepción ya que tenía el cuerpo inflamado, desde la cabeza hasta los pies (médicamente llamado hipotiroidismo), tenía un diagnóstico de cáncer y aunado a esto le habían hecho una biopsia y estaban apunto de quitarle la tiroides por que estaba infectada.

Esto comenzó en enero del 2016 cuando al pasar su mano por la garganta sintió un bultito, como lo llamó ella. La doctora que la atendió le dijo que no salía nada con respecto a esa protuberancia en la garganta en los análisis, por tal motivo le practicaría una biopsia con anestesia general. Resulta que al practicar la biopsia entran por un lugar equivocado, la carótida, y por ello Daniela sufre un sangrado abundante y no lo pueden cerrar; en ese instante, abrieron y empezó el sangrado, extraen sólo una parte del tumor y lo mandan a patología. Con muchos esfuerzos por parte del equipo médico logran detener el sangrado; y ya en patología determinan que es un cáncer papilar; lo que les preocupaba más era que extrajeron solo una parte del tumor y no todo, por lo que era urgente hacerle estudios porque lo más seguro es que las células escaparon por vía vascular y éstas infectaron a todos los ganglios, médicamente llamado metástasis. Cuando fue con el primer oncólogo asistió con su hija de tan sólo 7 años y ella oró por Daniela diciéndole “No te preocupes mamá, Dios dice que sólo es tu tiroides.” Ya estando en el estudio, el oncólogo le diría cuantos ganglios estaban infectados, pero para la sorpresa de ella y confirmando las palabras de su hija, solamente estaba infectada la tiroides. Es necesario quitarle la tiroides, aseguró el doctor que la atendió, y además dar radiación.

Daniela se va a descansar a Tequisquiapan para prepararse para entrar a cirugía y mientras descansaba transcurría en CDMX la Marcha de Gloria, el 26 de marzo decidió ver la transmisión por internet y entró justo cuando el Pastor Pablo Quiroa hablaba lo siguiente: “Si nos estas viendo por internet, Dios puede hacer lo que el hombre no puede hacer”. A Daniela no le importó los más de 186 kilómetros de distancia que la separaban del momento que se vivía en la plataforma de Marcha de Gloria. Ella le creyó a Dios, tomó cada palabra que decía el Pastor Pablo y la hizo suya. “Señor sé que el día de hoy tu me sanas, que todo lo que me han dicho no va a pasar (que me quedaré pelona, sin cejas, que mi cara se deformaría) porque el Espíritu de Dios está en ese momento ahí en Marcha de Gloria” Daniela clamó a Dios, mientras lloraba.

Regresa a la CDMX para entrar a cirugía. La operación es exitosa y le quitan la tiroides, que para ese entonces estaba infectada por el cáncer. Daniela aseguró que durante toda la operación veía ángeles. El doctor le explica que solamente estaba infectada la tiroides y que sería necesaria la radiación. Para esto perdería cabello, las cejas, tendría vomito, dolor de articulaciones, se le adormecerían los brazos, las piernas y adelgazaría de una manera abrupta. Era una semana entera en aislamiento completo, por que la radiación quemaría la tiroides de aquellos que se acercaran a ella, por que ella emitiría radiación; “Fue difícil no ver a mi familia y no convivir con ella” dijo Daniela.

A pesar de ese tiempo, sintió paz de parte de Dios. Desde que tomó el yodo y hasta su salida, se cumplió la declaración que hizo en la noche de Marcha de Gloria, no le trajo estragos la radiación, entró y salió sin sentir dolor y sin pérdida de nada. Dios fue bueno, y hoy en día nos cuenta este testimonio a casi 1 año de que Dios la sanara.